Un día en la vida de Luis Maria Perri

Luis María Perri es Ingeniero Civil y desde que comenzó su carrera profesional trabaja en la industria de la construcción. Actualmente se desempeña como Coordinador de Obra en Obras y Sistemas S.A., una empresa dedicada a obras de ingeniería civil y servicios de ingeniería.

“Se dice que la construcción es un rubro específico, que uno se encasilla, pero eso es un mito. Hay un montón de cosas que se pueden hacer, las posibilidades son verdaderamente muy amplias. Hay que animarse e investigar.”

“Ya desde chico, en vez de mirar televisión o jugar a algo, me gustaba mirar desde la ventana de mi casa las obras que se hacían en la vía pública, los edificios en construcción y me pasaba horas ahí, mirando, era algo que me apasionaba”.

¿Qué camino educativo recorrió desde la secundaria hasta acá?

Terminé con un MBA, tengo mi título universitario, tengo un posgrado en logística y también un master en administración de empresas acá en el país. Siempre trabajé en construcción, ya desde antes de recibirme trabajé en un estudio de cálculo haciendo ingeniería para proyectos de gran envergadura y luego pasé a trabajar en Obras y Sistemas.

¿Cómo es un día en su trabajo?

No hay un día típico en la construcción. Planeo el día para hacer una cierta cantidad de cosas, pero al final de la jornada hice la mitad de lo que quería hacer y una infinidad de otras tareas que no estaban previstas. Si lo tengo que ordenar, diría que comienzo a las 8.30 en obra, tengo una charla con el jefe de obra y el capataz, vemos cómo van los cronogramas, que inconvenientes hubo y comenzamos a resolverlos para que los imprevistos no afecten la planificación. Después las reuniones de obra las hacemos por la tarde y siempre tengo alguna reunión con proveedores o contratistas a lo largo del día.

¿Cuál es su parte favorita en el trabajo?

Por ahí muchos te van a contestar que lo mejor es cuando termina el día y uno vuelve a casa…¡Es un gran momento! En verdad, lo que más me gusta es cuando veo que los proyectos van avanzando, se van materializando las ideas y que uno va sorteando los inconvenientes y aprendiendo. En este rubro por ejemplo se ve cuando hormigona una loza, donde hay muchos preparativos, controles, estudios de interferencias, que se terminan de materializar cuando termina el hormigonado. En obra es un pequeño hito que es importante que gratifica mucho.

¿Por qué eligió trabajar en la construcción?

Fue algo que mamé de chico. Mi abuelo era ingeniero civil, así como mi padre y mi tío, siempre vi el trabajo que ellos hacían y me entusiasmaba la idea de poder hacerlo. Ya desde chico, en vez de mirar televisión o jugar a algo me gustaba mirar desde la ventana de mi casa las obras que se hacían en la vía pública, los edificios en construcción y me pasaba horas ahí, mirando, era algo que me apasionaba. En el momento de tomar una decisión cuando tenía 17 años elegí estudiar Ingeniería Civil para poder trabajar en construcción. Con el correr del tiempo siento que hice una buena elección, es lo que me gusta y a lo que me quiero dedicar toda mi vida.

¿Qué le dirías a alguien que quiere trabajar en la construcción?

A quienes quieren empezar la carrera les diría que investiguen, que no se fijen en las materias que tienen que hacer, que a veces pueden ser muy duras. Hay que fijarse en lo que a uno le gusta, y que las materias y la carrera universitaria no se conviertan en un impedimento para que alcances la profesión que quieren desarrollar. Y a los que arrancan directamente desde la experiencia, les diría que prueben varias cosas para encontrar lo que les gusta, hay mucho para conocer hasta encontrar eso que uno quiere desarrollar profesionalmente. Se dice que la construcción es un rubro específico, que uno se encasilla, pero eso es un mito. Hay un montón de cosas que se pueden hacer, las posibilidades son verdaderamente muy amplias. Hay que animarse e investigar.

¿Algo que quieras compartir que inspire a otros en su recorrido profesional?

Hubo un momento mientras era estudiante en que recibí un par de bochazos y me desmoralicé un poco… justo también estaba operado del hombro y por esas cosas de la vida entré como en una crisis vocacional, me replanté la carrera. Pero al final, me di cuenta ésta es la profesión que siempre quise desarrollar, que me gustaba de verdad. Aprendí que no hay trabarse con un obstáculo, hay que cruzarlo, rodearlo o abordarlo. Hay que seguir para adelante con convicción por lo que uno quiere.